viernes, 27 de marzo de 2009

AAAAAAAFRICA. meses sin blog, estoy como perdiendole la mano, bueno en realidad ahora estoy dudando si alguna vez le agarré la mano, no viene al caso. Quiero cambiarle un poco la onda a esto, tengo varios bocetos pero nada me convence mucho (típico: me es indiferente). Escribir sobre la vida cotidiana es demasiado cotidiano (redundiemos/redundantiemos, cómo se dice?), pero es como que te llena. Tengo un año mas, pero sigo sin entender como los cumpleaños afectan a las personas, son totalmente contraproducentes. A ver, a quién le gusta que le canten el feliz cumpleaños infinidad de veces?, a quien le gusta soplar la vela?, a quien le gusta que practicamente le hagan la gran tayson a sus orejas? por lo menos a mi no. es mas creo que preferiría saltearme el 26 del calendario, dormir todo el dia, o que una especie de agujero cósmico me trague (no soy antisocial eh?). Alguien materialista me diría: "¿y los regalos?" "¿qué regalos?". El INDEC dice que el 80% de los regalos de cumpleaños son inútiles, o sea si te lo dice una fuente tan confiable, es así. Volviendo, las medias de lana que te regalaron en enero no suelen ser muy útiles, menos el cassette grabado de la segunda temporada de Baywatch que te regalo tu tía en el 2008 y ni hablar de esos perfumes que probablemente no te gusten. Por ende si es tu cumpleaños te aconsejo lo siguiente: recostate, no recibas llamados y despertate con un año mas, y unos problemas menos. OJITO OJETE QUERETE.

1 comentario:

Ale dijo...

Jajaja, a mi los últimos cumpleaños me viene pasando eso. No quiero que nadie me salude, ni atender llamados ni nada por el estilo. Claro, es difícil no? porque tendrías que irte del país para que eso pase, siempre alguien viene, te saluda, te llama, etc.

Aunque admito que el último cumpleaños vinieron 5 personas a mi casa, y fue genial. Yo no avisé que hacía nada, porque no hacía nada realmente, salvo cenar con la gente que suponía vendría. Pero como no avisé nada cayó casi nadie, y fue buenísimo, porque sabes que es lo que están ahí te querían saludar realmente y no cayeron por una invitación.

Se podría decir que sabían que iban a comer conmigo, pero shhh... dejame creerme esa parte al menos. Jajaja, besos